Existen situaciones en la vida de México, en las que personalmente desearía ser parte de la solución. Pero al evaluar el contexto de ésta, me doy cuenta que no me compete, no está a mi alcance o simplemente resulta imposible. Y atendiendo aquello de que “somos más los buenos” supongo no solo me pasa a mí.
Esta vez escribo porque no logro contener mi descontento. Fue algo que me arruino hasta el almuerzo.
Dentro de mi ignorancia, entiendo que el desempeño de un puesto público, es una acción de sacrificio, es trabajar a favor de los conciudadanos, no dimensiono en qué momento esta idea básica de la política, ¡se distorsiono! Hace algunos días, apareció en el periódico local que el alcalde en funciones por segunda vez, de nuestra Mexicali querida, Jaime Rafael Díaz Ochoa, no “le interesa” una gubernatura por dos años.
Su primera gestión como alcalde fue al final gris, por meter las manos de manera grosera en el tema del transporte de esta ciudad. Pero ya se iba, no trascendió a mayores. Inmediatamente después continuo “viviendo del presupuesto” en otros cargos públicos, sin notoriedad alguna. Pero como ésto se vuelve enfermedad, regresó para volver a ser alcalde de la ciudad, encontrando un municipio endeudado como muchos de nuestra nación. Pero lejos de concentrase en sacar adelante esta situación, el señor ya está pensando en una gubernatura y como las elecciones siguientes se proponen una gubernatura por dos años… – para empatar elecciones – Dice el señor que NO le interesa..!!!!
Entonces, ¡Esto es por conveniencia!. Tan es así que otro personajazo, el señor Manuel Díaz Lerma, después de huir como todo un cobarde, tras el atentado del que libro la vida cuando se ostentaba como Secretario de Seguridad Publica, en la avenida Colón, se quiere postular ahora, para una diputación federal; Después de todo esto es menos riesgoso y se gana muy bien..!!!
Estos pronunciamientos solo demuestran que la clase política poco a poco mientras se ambientan en la punta de la pirámide, pierden la vergüenza, se vuelven cínicos, cobardes, hipócritas.
No me imagino al cura Hidalgo, Morelos, Abasolo y muchos otros, corriendo después de los primeros plomazos durante el movimiento de independencia, abandonando la causa y solo esperando el beneficio personal.
Y de la misma cínica manera, Vega de la Madrid asegura la continuidad del PAN en Baja California, cuando se encuentran en franca devaluación. Casualmente llegue a esta tierra cachanilla exactamente cuando Ernesto Ruffo Appel tomo la gubernatura y con toda sinceridad debo confesar de ese tiempo a la fecha, no vivo mejor en mi ciudad. La delincuencia nos trae a salto de mata. La contaminación ambiental es peor que el de la Ciudad de México, problemas de salud pública como la amiba de la vida libre y la ricktettsiosis amenazan constantemente. Y no hay en ningún partido político, candidato confiable para continuar en elecciones futuras.
Sugiero que Díaz Ochoa se concentre en mejorar las finanzas municipales, reduzca el cáncer llamado Burocracia, ponga especial atención a la delincuencia que nos agobia, mejore el nudo del transporte que él mismo inició, y se deje de andar soñando en gubernaturas que de seis años. Y sobre todo se olvide de llevar agua a su molino.