Practica natural y humana es aquella en donde el individuo cita, menciona y enumera sus logros con su dosis de orgullo y su ralladura de presunción. Sin embargo, más de una vez y de manera reiterada se nos pasa la mano y caemos en lo que se conoce de manera coloquial como “madreamiento” dicen los capitalinos. Los Sonorenses se refieren a esta actitud como que “se la está recargando” y los Guanajuatos dicen “Se la hecha de lado”. Propiamente dicho es jactarse sinónimo de alarde, fatuidad o arrogancia.
Esta introducción –sin albur- viene a colación por el año electoral que recién iniciamos, y la experiencia nos recuerda que en la clase política la técnica de “recargársela” es el pan de cada día.
Recuerdo claramente cuando en Mexicali se inauguro el distribuidor vial en días de Gubernatura del “Yuyin” (apodo solo para los cuates) de Eugenio Elorduy Walter. Un par de sillas en lo más alto de este complejo de vialidades, una noche de ensueño y la entrevista con micrófono y cámara en mano del paladín anti políticos y abogado del diablo con favoritismo para el pueblo, Antonio Magaña. Quien con el apoyo tecnológico del actual apóstol de los desvalidos, el buena-honda, sonriente, carismático y hasta simpático, El Lic. Luis Arnoldo Cabada Alvídrez, condujo la entrevista del “madreamiento” sobre el citado proyecto.
Elorduy Walter, hizo una descripción tan puntual del entramado de vialidades, como si fuera el último descubrimiento en Ingeniería Civil. Cuando muchos sabíamos que en cualquier ciudad grande de los Estados Unidos, los hay por docenas. Narró palmo a palmo las etapas de construcción como si él hubiera cavado las fosas, como si hubiera sido participe directo en el clavado de pilotes, como si hubiera batido a pala, las cientos de metros cúbicos de concreto utilizados y como si hubiera invertido horas y horas de soldadura en las placas de acero. Mucho más todavía, como si hubiera salido de su bolsillo todo el dinero necesario para tan faraónica obra. ¡Madreamiento y solo eso fue!
Es preciso aclarar que no es práctica exclusiva del “Yuyin”, como ya mencione. El tema es traído por el año electorero que se avecina y por lo tanto escucharemos muchos “madreamientos” de estos, y de otra índole, en las semanas siguientes. Otros se la “recargaran” y unos mas se la “echaran de lado”. Al fin es lo mismo.
Mientras dura la campaña serán los superhéroes los mega-hombres, los sabelotodo, los traga balas. Una vez ya instalados entonces comenzara el encono la elevación al séptimo cielo y el repartimiento de culpas. Recordar que el devaluado Jaime Rafael Díaz Ochoa, en su anterior intervención como alcalde de Mexicali, desgasto hasta el aburrimiento aquella tan socorrida frase del “esfuerzo compartido”. Tratando, con mediano éxito, lavarse las manos en muchos asuntos. Actualmente ya la frase se hace presente nuevamente tras la crisis de gobierno que atraviesa, con el tema del transporte y los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Y no creo que sea percepción personal u opinión simple y llana de un servidor. En días pasados el Papa Francisco hizo referencia a varios términos de su autoría entre los que destacan:
- Alzheimer espiritual
- Esquizofrenia existencial
- Fosilización mental
- La divinización del jefe
Este último, haciendo referencia a esta clase política y el sequito de vividores que los apuntalan y propician por supuesto, el “madreamiento”.
Bajémonos pues, de la nube. Y aterricemos en actos, dichos y hechos. Ya sabemos lo complicados e imperfectos que somos como seres humanos.
Ya lo decía el poeta Juan de Dios Peza, en su brillante rima, Fusiles y Muñecas:
¡Oh misteriosa condición humana!/ Siempre lo opuesto buscas en la tierra/
Ya delira Margot por ser anciana/ Y Juan, que vive en paz, ¡Ama La Guerra!