Se dice que los pueblos que desconocen su historia, están condenados a repetirla, nuestro México, por desgracia es un ejemplo del tamaño de la Vía láctea. Este 2015 inicia y se ha vuelto moda los descubrimientos de esclavitud en varias partes del país.
Se justifica con el argumento de que: “La explotación del hombre por el hombre surgió como resultado del desarrollo de las fuerzas productivas, de la división social del trabajo, del nacimiento del plus-producto, de la propiedad privada y de la escisión de la sociedad en clases antagónicas: dueños de esclavos y esclavos.”
Sabemos de sobra además, que la clase política, desde hace algunas décadas pero más en nuestros días, está en una crisis recurrente. No se encuentran en ella, los más capaces, ni los más visionarios, ni siquiera los más inteligentes. Por el contrario tenemos a los más cínicos, los más desvergonzados, los más ineptos y los más hábiles trepadores.
La única salida decorosa es que la divina providencia les conceda una oportunidad de oro para opacar su mediocridad. Ejemplo: Fidel Castro apareció en la escena política cubana y trato de cambiar el rumbo de su nación – empresa poco menos que imposible- El embargo Estadounidense le dio la oportunidad de poder justificar su fracaso. Han sido años de culpar a los Estados Unidos de la miseria en la que vive el pueblo cubano, para ahora, regresar a las relaciones cordiales.
En Baja California Norte, se da una mezcla de todo lo anteriormente descrito. Esclavitud, políticos mediocres y una oportunidad para subsanar la incompetencia de Francisco Vega de la Madrid y el falaz discurso centralista del México de ensueño.
La realidad: San Quintín Baja California aparece como una región alejada de toda civilización. Estalla el conflicto social insostenible, incomprensible, pero real. No hay autoridad que lo enfrente –Como siempre- Y cuando esa parte del Estado aparece, (entiéndase gobierno) hace acto de presencia con una acentuada carga de fuerza policial y militar. Como si el conflicto fuera solo eso. Dando la impresión de llegar temeroso, no en plan de actuar como conciliador sino de víctima o victimario.
El hueco discurso del Centro de la Capital repite una y otra vez que somos un país de leyes y de instituciones.
¿Dónde está la Secretaria del Trabajo y Previsión Social para hacer respetar las condiciones laborales de estos jornaleros?
¿Dónde están los Servicios Médicos Básicos para esta misma gente?
¿Dónde está la Seguridad Publica para contener los desmanes y brindar protección en la zona?
¿Dónde, la Secretaria de Gobernación para garantizar la gobernabilidad?
¿Dónde está la Secretaria de Educación Publica para los niños que en vez de ir a la escuela trabajan en los campos agrícolas?
¿Quiénes son las empresas y sobretodo los empresarios propietarios de estos ranchos explotadores?
Esta es la oportunidad del Gobernador y su gabinete, incluyendo al carismático y hasta simpático –no porque lo sea, sino porque cree que lo es- Secretario de Gobierno Francisco Rueda, de dejar huella, en su paso por el servicio público.
Seria deprimente descubrir que incluso ellos son cómplices o parte, del lado explotador, sobre todo ahora que se sabe del gusto del Gobernador por los terrenos productivos y cultivables. Deseo que la oportunidad sea aprovechada. Ya estaremos pendientes del desenlace.