Hombría, término en desuso.
Como aficionado de la radio, me toco escuchar esta semana, que casi concluye, los comentarios del Dr. Rey (Dr. 90210) sobre los efectos del uso excesivo de hormona en los alimentos. Mencionando que incluso en la cerveza hay un alto contenido de hormona femenina, que provoca que hoy en día los hombres ya no provoquen en los bares o cantinas, las grandes peleas, sino que al punto de unas copas, comparen sus bíceps, tríceps y otros “atributos fisicos” y se den consejos de belleza. Era un programa radiofónico cómico, claro está.
No le podemos dar certeza al 100% a ésta nota, pero sí me llevó, a relacionar varios acontecimientos del diario vivir, en donde se demuestra una enorme pérdida de hombría : Marcelo Ebrad y todo un séquito de involucrados NO quiso hacerse responsable por el circo de tres pistas llamado “Línea 12”. Esto es falta de hombría.
Luis Armando Reynoso Femat, ex gobernador de Aguascalientes, con descaro total y ni un ápice de hombría, desembolsa 30 millones de pesos para salir libre, después de que enfrenta cargos por peculado, por la compra de un predio para el Instituto de Vivienda del Estado de Aguascalientes (IVEA) a un precio superior a su valor real, con detrimento de 26 millones 770 mil 187 pesos.
Ayer se hizo pública la retención de Gastón Azcárraga, un “hombre” que durante el largo proceso de Mexicana de Aviación, una sola voz, NO dió. Responsable directo de todo este viacrucis y calladito estaba como el más grande cobarde. Sencillamente lamentable!
Ejemplo más sólido, general y cotidiano: “Más de 60% de hogares son mantenidos por mujeres”, cuando de manera tradicional “el proveer” era función inequívoca del hombre. Por lo tanto la pregunta obligada, ¿Qué pasa con nuestra hombría? ¿Es realmente la alimentación la que está alterando nuestra carga de testosterona? o ¿nos estamos tirando a la milonga, como coloquialmente se dice? ¿Existe una mutación de nuestra anatomía? ¿Mantenemos un recurrente deterioro psicológico?
Refilón:
Metrosexual: es el camino más corto hacia la homosexualidad. Y no es un comentario homofóbico, pero necesitamos de la presencia de verdaderos hombres, proveedores, masculinos, responsables y valientes. Si de manera natural somos en cantidad menos que nuestra contraparte femenina, no nos ayuda en nada, que algunos más de nuestro equipo se pasen al equipo contrario.